Toda una vida

Por todos y cada uno de esos instantes dando simplemente lo mejor de vosotros en cada momento.
Por toda una vida cargada de sacrificios en favor siempre de los demás, familia pueblo, amigos y conocidos.
Por todas esas cargas emocionales en cada uno de mis tropiezos sabiendo estar siempre en el momento y lugar adecuado.
Porque vuestras derrotas se convirtieron en mis victorias y vuestras fortalezas limaron mis debilidades, haciendo de todos mis logros el mayor de vuestros orgullos.

Porque toda una vida no fue suficiente. Porque tu, si tu, te fuiste antes de tiempo, tan cerquita de un día tan importante aunque, a decir verdad, ¿qué demonios?, no nos engañemos, nunca hubiera sido buen momento para un adiós.

Porque una gran parte de mí, no sería yo sin vosotros.
Porque 50 años no es nada y toda una vida para vosotros no fue suficiente

Imágenes: Pixabay

Eramos

Cuando solo tu eras capaz de hacerme sentir protegido en tu regazo. Aun a pesar de todas las inclemencias de la vida.

Cuando conseguías hacerme ver que detrás de todos y cada uno de mis caprichos, por pequeños e insignificantes que pudiesen parecer, siempre se escondía el mayor de tus sacrificios.

Cuando fuiste capaz de entender que por increíble que pudiese parecer, los tiempos cambiaban y nosotros debíamos hacerlo con ellos, tu incluida, sabiendo sobrellevar la nunca fácil carga que supone el trato con un adolescente sin perder la siempre necesaria postura de autoridad pero a la par tratando de ganarse la de la mejor de las amigas.

Cuando hacías gala de ese oportunismo tan tuyo capaz de convertir cada uno de mus miedos en simples y valientes «tu puedes» impregnados de ese sabor optimista siempre tan característico cuando de ti se trataba.

Cuando eras capaz de hacerme entender que solo yo era quien podía luchar por conseguir mis sueños, y que si peleaba con todas mis fuerzas, tarde o temprano, se obtenía la recompensa.

Cuando me hacías ver que solo como fruto de mi esfuerzo llegaría la meta.

Cuando eras capaz de tenderme la mano guiándome a la hora de esquivar los baches sin importar lo tortuoso del camino.

Cuando la felicidad se convertía en algo tan simple y liviano como ver la vida pasar a tu lado. Porque sentimientos, nostalgia y pasado son términos difíciles de conjugar en el mismo contexto.

Porque cuan complicado se nos hace recordar cuando de vidas mejores y tiempos pasados se trata.

Miedo … al olvido

Esa extraña sensación a menudo venida de la mano de la incertidumbre.
Ese desconcierto ante un posible peligro que sobrevuela tratando de colarse por la ventana de nuestros sueños en la oscuridad de una noche de tormenta.

• Miedo a buscarte y no encontrarte.
• Miedo a perderme en tu mirada aún a sabiendas que ya no volveré a verte.
• Miedo a no poder abrazarte.
• Miedo a no poder hablarte y jamás volver a escucharte.
• Miedo… a comenzar de cero y sin ti, sin tus dulces besos y sabios consejos.
• En definitiva, miedo a
perderte en el olvido de los años pasados en los cajones repletos de fotos antiguas y momentos vividos.

Dichoso miedo, esa sensación a veces tan temida, por todos tan odiada

hojasolvidadas

Imágenes: Pixabay

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